Ir al contenido principal

No me digas cómo quererte


(Amor y Libertad. Parte I)

No me digas cómo quererte.
No me ates a tus ideas.
No restringas mi cuerpo
ni destruyas mis deseos.

No me digas cómo quererte,
qué hacer,
o qué palabras deben ir en mi boca.

No me digas que no es suficiente,
que este amor no es verdadero
sólo porque tú no lo sientes.

No mires el reloj.
No me des tiempo.

¿Por qué he de quererte menos en un día?
¿Por qué he de quererte más en un año?

Si te quiero, te quiero.
Aunque no quieras.
Aunque tú, no me quieras.

Mi corazón late con certeza
cuando cierro los ojos. Ahí estás,
aunque distante, siempre hermosa.

Y te veo mirar hacia otro sitio,
correr hacia otras bocas
que nada me importan,
porque ahora comprendo que
mi pecho, en realidad es un
nido de aves.

No me digas cómo debo quererte,
porque le construiría una jaula
a mi libertad para encerrarme
en tu destino.

Si tu elijes volar conmigo o irte sola,
no lloraré porque te marches,
no esperaré a que regreses.

Yo elijo quererte hoy y para siempre,
pensar en ti como en un cielo que se aleja,
caminar hacia el ocaso
sin la piel endurecida.

Dejar que la vida fluya,
       y que mis ojos
miren al mundo embellecido
como si en todas partes
        estuvieras tú.



Mariel Damián

Comentarios

  1. Hoy tuve la fortuna de escuchar este poema en Radio UNAM, tenía rato que no leía algo así; te felicito.. ¡gracias!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Andrés, apenas leo tu comentario. Muchas gracias por escribir y escucharme! Un abrazo.

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

No me dejes caer en el olvido

Querida, (...): No te deseo el mal. Deseo que halles a tiempo el camino de regreso a cualquiera que en el futuro sea tu hogar, que no te den miedo las caricias de las plantas que te regalé y que no mueran nunca las flores de aquel maravilloso septiembre. No, que no claudique el segundero en su afán de marcar el instante que todos ignoran ni renuncie el loro condenado a repetir, hasta la muerte, las mismas frases en un idioma que ni siquiera es el suyo. Que se mantenga firme la postura del gallo que ya no canta y que en ti resuene como un eco, la voz de aquella criatura que sabía tu nombre. No me dejes caer en el olvido. Guárdame en un cajón junto a las cartas que te di y que nunca leíste. Leélas cuando estés triste y quieras recordar cosas felices que jamás sucedieron. Dejé un par de lugares entre mis letras a donde podrás regresar siempre que estés sola como lo estoy yo ahora. Esos lugares, como este, no son espacios de tristeza. Son refugios para el alma, burlas del tiempo, secr

Del salto al origen

Imagen tomada de Pinterest @Rosie_rose I siempre doy el primer salto  entrego mis ojos antes que mi cama  y digo, con voz de ventana abierta,  la primera y la penúltima palabra de la historia. II desabrocho los botones de tu ropa de abajo hacia arriba  y tiemblo, sin evitarlo, a los dos centímetros de tu boca. III siempre doy el salto más alto  el más ligero      el espontáneo        el torpe salto de pichón ciego no me arrepiento miro a los ojos antes de lanzarme al abismo y pienso: "entre un universo y otro,  yo me quedo con tu cuerpo" IV anidada en los rincones  de la articulación del tiempo,  respondo al sonido de la hojarasca en la memoria prefiero antes que al maíz o al oro la complicidad de tu sonrisa. V Ay, amor mío! amor antiguo de nadie amor de ciencia enloquecido yo atesoro la inocente pero  incendiaria ilusión de tu mirada yo atesoro el idioma de tus ojos que presienten el final de lo vivido y lo guardan con ternura en el lugar de lo infinito.